Un encuentro entre adultos funciona cuando ambas partes saben a qué van. No hace falta un guion, pero sí una conversación previa honesta.
Los límites se hablan antes
Es mucho más cómodo decir lo que no te apetece por escrito, con calma, que tener que hacerlo en persona. Un chat previo sirve exactamente para eso.
El «no» es una respuesta completa
No necesita justificación ni explicación. Cancelar una cita una hora antes es perfectamente aceptable; insistir después de un no, no lo es.
Sin compromisos implícitos
Que haya una primera conversación no obliga a una cita. Que haya una primera cita no obliga a una segunda. La libertad de retirarse en cualquier momento es lo que hace que el espacio sea seguro.
Puntualidad y presencia
Llegar a la hora y guardar el móvil son formas básicas de respeto. El tiempo de la otra persona vale exactamente lo mismo que el tuyo.
Después
Si no ha funcionado, un mensaje breve y honesto cierra bien la historia. Desaparecer sin decir nada es cómodo para quien se va e incómodo para quien se queda esperando.